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Aquellos Que Reciben Bendiciones Celestiales por Fe
< Romanos 4:1-8 >
"¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro
padre según la carne? Si Abraham hubiera sido justificado por las obras, tendría
de que gloriarse, pero no ante Dios, pues ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham
a Dios y le fue contado por justicia. Pero al que trabaja no se le cuenta el
salario como un regalo, sino como deuda; pero al que no trabaja, sino cree en
aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. Por eso también
David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia
sin obras, diciendo. 'Bienaventurado aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,
y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el hombre a quien el Señor no
culpa de pecado.'"
Bienaventurados aquellos cuyos pecados han sido
borrados
Yo doy gracias al Señor por haber salvado tantas
almas en estos días. La Biblia habla acerca de la gente bienaventurada en Romanos
capitulo 4, así que me gustaría hablar acerca de aquellos que han sido bendecidos.
"Por eso también David habla de la bienaventuranza
del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, diciendo. 'Bienaventurado
aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado
el hombre a quien el Señor no culpa de pecado'" (Romanos 4:6-8). La Biblia
habla acerca de aquella gente que ha sido bendecida ante Dios. Verdaderamente
bendecidos son aquellos cuyos pecados han sido borrados ante Dios y a quienes
al Señor no culpa de pecado.
Antes de profundizar en las Escrituras, examines
como esta nuestro estado actual. La Biblia habla acerca de la gente bienaventurada
que ha recibido la remisión de pecados. Vamos, entonces, a pensar si también
nosotros merecemos ser bendecidos o no.
No existe una sola persona en este mundo que no
peque. La humanidad comete tanto pecado como una gruesa nube, como esta escrito
en Isaías 44:22. Nadie es capaz de evitar el juicio de Dios sin la gracia de
Jesucristo.
Fuimos liberados de nuestros pecados y del juicio
de Dios, por el bautismo y la sangre de Jesús sobre la Cruz, a través del cuál
el Señor dos dio la remisión de pecados. Más aún, ahora somos capaces de vivir
debido al sacrificio que Jesucristo ofreció. ¿Podría posiblemente existir alguien
que nunca cometa pecado a través de toda su vida? Si alguien es una persona
que ha recibido la remisión de pecados o no, uno peca a través de toda su vida.
Ya que continuamente cometemos pecados aún sin darnos cuenta, estamos destinados
a recibir juicio debido a nuestros pecados.
Yo creo en este hecho, que una persona que posee
una mínima cantidad de pecado irá el infierno. ¿Por qué? Porque la Biblia dice
que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23). La paga del pecado, si pudiera
ser, debería ser pagado y los pecados son perdonados solo después de que uno
ha pagado el precio. El pecado solo trae juicio.
Vivimos en medio de toda clase de pecado, ambos,
graves y pequeños, tales como el pecado debido a la ignorancia, los pecados
cometidos con conocimiento y pecados cometidos por las iniquidades. Hablando
estrictamente, no podemos evitar sino admitir nuestros pecados ante Dios, aún
si tenemos buenas excusas que darle a Él. ¿Estas de acuerdo con este concepto?
No es correcto para nosotros el rehusarse a admitir nuestros pecados, aunque
todos ellos hayan sido perdonados. Todos deben admitir las cosas que deban ser
admitidas.
Solo los justos pueden alabar al Señor
Los justos, cuyos pecados e iniquidades han sido
perdonados y cubiertos, están libres del pecado y dan gracias a Dios. No podemos
hacer otra cosa que dar gracias a Dios cada hora y cada minuto, siempre que
venimos ante Él, porque el Señor tomó todos nuestros pecados, aunque nuestros
pecados son tantos como una gruesa nube. Damos gracias al Señor quien tomó todos
nuestros pecados, siendo bautizado por Juan el Bautista en el Río Jordán y recibiendo
el juicio sobre la Cruz en nuestro lugar.
Si el Señor no hubiera tomado todos nuestros pecados
sobre Él, a través de Su bautismo, ni hubiera sido crucificados y muerto para
dar la paga por el pecado, ¿podríamos atrevidamente llamarlo a Él Padre? ¿Cómo
podríamos alabar al Señor? ¿Cómo podríamos alabar el nombre del Dios y dar gracias
a Su regalo de salvación y darle la gloria a Él? Todo esto se debe al regalo
de la gracia de Dios.
Nosotros, como santos, podemos alabar al Señor
y darle gracias a Él en este tiempo porque nuestros pecados ya han sido borrados.
A través del sacrificio de Cristo y del hecho de que Él Señor tomó todos nuestros
pecados, incluyendo los más pequeños, podemos alabar al Señor.
Aunque ya hemos sido perdonados de nuestros pecados,
no podemos llegar a ser perfectos por nuestras obras mientras vivamos en la
tierra. Todos nosotros somos débiles, pero nosotros, como justos, alabamos al
Señor quien dio la paga de todos los pecados de los pecadores con Su gracia.
¿Estas en tinieblas? Sin importar que clase de oscuridad pueda existir, si reconocemos
el más pequeñito pecado ante Dios, si confesamos que hemos pecado ante Dios
y si creemos en el Señor quien tomó todos estos pecados, la verdad del Señor
nos permitirá alabar y darle gracias a Él. Llegamos a ser santos que no podemos
evitar alabar al Señor Jesucristo debido a Su gracia y perdón de los pecados.
Más aún, llegamos a ser los adoradores para Dios, después de recibir la gracia
de la remisión de pecados en nuestros corazones.
Si somos hechos justos sin obras, es el regalo
de Dios
"¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro
padre según la carne? Si Abraham hubiera sido justificado por las obras, tendría
de que gloriarse, pero no ante Dios, pues ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham
a Dios y le fue contado por justicia. Pero al que trabaja no se le cuenta el
salario como un regalo, sino como deuda; pero al que no trabaja, sino cree en
aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia" (Romanos 4:1-5)
El pecado humano es expiado solo después de que
la deuda es pagada. ¿Estas seguro de que tu conciencia esta limpia? Sin importar
la clase de pecados que sean, nuestras conciencias pueden ser limpiadas después
de que la paga por el pecado es dada. Por lo tanto, los pecadores fueron hechos
justos por ser salvados.
En Romanos capítulo 4, Pablo dijo que los pecadores
fueron salvados por Jesucristo, quien tomó todos los pecados del mundo sobre
Él en el Río Jordán y fue crucificado para ser juzgado por sus pecados, usando
a Abraham, el ante pasado de la fe, quien creyó en la palabra de Dios, como
un ejemplo. La Biblia dice que Abraham llego a ser justo porque creía en Dios.
Él no fue salvado por sus propias obras, sino por su fe en la palabra de Dios.
Por lo tanto, Dios se lo contó por justicia. Abraham obtuvo la salvación y creer
en las palabras de Dios y llego a ser el padre de todos aquellos que creen.
Él llego a ser justo por creer en el pacto de Dios.
¿Cuál es la salvación del pecado y la gracia de
Dios que fue otorgada sobre nosotros los pecadores? Pensemos acerca de esto
para aclarar este punto. "Pero al que trabaja no se le cuenta el salario
como un regalo, sino como deuda" (Romanos 4:4). Este versículo habla acerca
de la salvación de Dios, quien nos salvó de todos los pecados. Habla acerca
de la remisión de pecados. "Pero al que trabaja no se le cuenta el salario
como un regalo, sino como deuda." ¿Si un hombre recibe un salario por su
trabajo, considerará su salario como gracia o como deuda? El Apóstol Pablo explica
la salvación, usando a Abraham como un ejemplo. Es natural que un hombre trabaje
para recibir un salario a cambio de su trabajo. Sin embargo, si somos hechos
tan justos como los santos, aún si no vivimos vidas perfectas, es a través del
regalo de Dios, no a través de nuestros propios esfuerzos.
"Pero al que trabaja no se le cuenta el salario
como un regalo, sino como deuda" (Romanos 4:4). La salvación a través del
perdón de pecados se debe al bautismo y al derramamiento de sangre del sacrificio
de Jesús. La salvación fue hecha posible a través de la gracia y el regalo de
la remisión de los pecados. La humanidad no puede abstenerse de pecar, así que
están forzados admitir que que han pecado. Ellos no pueden lavar sus pecados,
no importan las doctrinas que ellos puedan creer o que tan intensamente ellos
puedan orar por sus pecados.
La única forma en que los pecadores pueden lavar
sus pecados, es creyendo en la salvación que dice que el Señor tomó los pecados
del mundo sobre Él, por medio del bautismo de Juan el Bautista en el Río Jordán,
y fue crucificado para recibir el juicio vicario por los pecados. Los pecadores
no tienen la habilidad de pagar por sus propios pecados con ninguna clase de
sacrifico hecho en su propio esfuerzo. Todo lo que los pecadores pueden hacer,
es creer en la salvación a través del perdón de pecados. La única cosa de la
que pueden depender es en la gracia de Dios.
Al recibir el bautismo en el Río Jordán, Jesús
tomó todos nuestros pecados en la manera más apropiada, y sacrificándose Él
mismo en la Cruz, los pecadores fueron salvados de todos sus pecados. Esto incluye
los pequeños pecados que cometemos, debido a nuestras debilidades que están
bajo el engaño de Satanás, y los pecados que son tan grandes como una elevada
montaña. Por lo tanto, los pecadores reciben la salvación por la fe en la bautismo
y la sangre de Jesucristo. A través del regalo de la salvación gratuita de Dios,
nosotros que éramos pecadores, ahora somos justos.
La remisión del pecado es dada solo por
gracia y como regalo
El Apóstol Pablo habla acerca de como un pecador
es salvado de todos sus pecados. "Pero al que trabaja no se le cuenta el
salario como un regalo, sino como deuda." Él explica la gracia de la salvación,
comparándola con la de los trabajadores de este mundo. Si un pecador, después
de haber trabajado ante Dios, dice que él / ella obtuvieron la salvación de
sus pecados, no es el regalo de Dios, sino de su trabajo. La remisión de pecados
es dada solo por gracia y como un regalo. Ninguna de nuestras obras están incluidas
en la gracia de Dios. ¿La salvación que recibimos fue un regalo de Dios para
nosotros o no? Si, si lo fue. No teníamos otra opción que la de morir debido
a nuestros pecados. Sin embargo, Jesucristo, nuestro Salvador, tomó todos nuestros
pecados sobre Él, siendo bautizado por Juan el Bautista en el Río Jordán.
Fuimos salvados de nuestros pecados, creyendo
en el hecho que Jesucristo dio la paga del pecado y murió por nosotros. Él nos
santificó, tomando todos nuestros pecados a través de Su bautismo y nos salvó
de todos nuestros pecados, llevándolos a la crucifixión. Todo esto viene de
la gracia salvadora de Jesús. El que nosotros hayamos sido librados, fue posible
a través de la gracia de Dios. Es un regalo. Esta libre de cargos. Los pecadores
fueron salvados por el amor de Dios hacia los pecadores. Jesús tomó todos nuestros
pecados a través de Su bautismo y salvó a los pecadores de todos los pecados
en el mundo y de todso los juicios de Dios, siendo crucificado.
"Pero al que no trabaja, sino cree en aquel
que justifica al impío, su fe le es contada por justicia" (Romanos 4:5)
Anteriormente, hablamos acerca de la persona que trabaja. La frase, "Pero
al que no trabaja" se refiere a aquellos que nunca hacen ninguna obra virtuosa
con la intención de llegar a ser justos. Pablo continua con el resto del versículo
diciendo, "sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada
por justicia."
Él usa a los impíos como un ejemplo para explicar
la justicia de Dios. ¿Qué significa ser impío? Una persona 'impío' es aquella
que nunca tiene temor de Dios y vive una vida perdida hasta su último aliento,
lo cuál es exactamente lo opuesto de ser piadoso. Esta palabra indica a alguien
que peca ante Dios hasta el día en que él / ella mueren. Es verdad que la gente
nace llena de pecado. Más aún, era la verdadera naturaleza de los humanos, el
ser destinados a recibir el juicio de Dios debido a sus pecados.
Sin embargo esta escrito, "Pero al que no trabaja,
sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia."
Aquí la frase "Pero a aquel que no trabaja" significa "aunque él no es piadoso."
¿Somos piadosos ante Dios? –No, no lo somos.-
El Señor nos dice a nosotros, los impíos, "Estas
libre de pecado y tú eres justo." El Señor tomó la deuda de todos nuestro pecados
y pago por ellos. ¿Crees que Jesús pago la deuda por los pecados totalmente?
Para el creyente, su fe le es contada por justicia. "¡Tú estas bien. Realmente
crees en esto. Tú eres Mi pueblo justo. Tú no tienes pecado, ya que Yo los borré
cuando fui bautizado por Juan el Bautista y siendo juzgado por todos tus pecados
en la Cruz!"
Dios tomó todos los pecados impíos de este mundo
por el bautismo de Jesús, aunque toda la humanidad es impía. Dios envió a Su
Hijo Unigénito y tomó los pecados por Su bautismo y Él fue crucificado en el
lugar de los impíos. Dios cumplió ambas leyes que dicen que la paga del pecado
es muerte y la ley del amor de Dios al mismo tiempo. Él salvó a todos los pecadores
de sus pecados.
Dios dice, "Si, ustedes están limpios de pecado.
Mi Hijo te salvó. Tú has sido salvado," a aquellos que creen que Jesús tomó
todos los pecados del mundo en el Río Jordán a través de Su acto de justicia
en favor de los pecadores. Por lo tanto, ellos son justificados, aún si no han
sido piadosos. Dios dice que ellos son Su gente libre de pecado, aunque son
impíos Él ve su fe en la salvación del Señor. Bienaventurada la persona a quien
el Señor no culpa de pecado.
Dios nos pregunta si somos piadosos. "Pero
al que no trabaja, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada
por justicia." ¿Hacemos buenas obras? No podemos hacer el bien, sino que
solo somos aptos para pecar. ¡Sin importar eso Él mismo Dios nos salvó con
el regalo de la salvación. Creemos en la salvación del Señor, principalmente,
el bautismo y la sangre de Jesús!
Debemos vivir por la fe en la salvación
de el Señor
Legamos a alabar al Señor y a darle gracias por
Su regalo de amor y la gracia de la salvación de los pecados, conociendo la
disponibilidad con la que Él dio la paga por nuestros pecados, a través de Su
bautismo y la Cruz, cuando admitimos que somos impíos ante Dios. Sin embargo,
no podemos dar gracias a Dios si pensamos que somos piadosos.
Para la persona que cree en Jesucristo, quien
justifica al impío, su fe le es contada por justicia. Aquellos que creen sn
la redención y juicio de Jesús, lo cuál los hace justos, reciben los regalos
de Dios. Nadie es piadoso ante Dios ya que cometen muchos errores al tratar
de vivir piadosamente.
El hecho es que los humanos no pueden evitar el
pecado prueba su impiedad. Por lo tanto, Yo vivo por la fe en la salvación de
Dios, aunque yo soy impío, Vivir por fe no quiere decir vivir como a uno le
agrada. Exista una cierta forma de vivir por fe, para alguien que ha llegado
a ser justo por la fe.
Cada día, el evangelio de la salvación de Jesús
es necesitado por los santos nacidos de nuevo. ¿Por qué? Porque sus obras no
son piadosas sobre la tierra y no pueden el evfitar pecar toda su vida. Todo
mundo debería de escuchar las buenas nuevas que dicen que dicen que Jesús tomó
todos los pecados del mundo a través de Su bautismo. Los justos deben escuchar
y recordar el evangelio todos los días. Entonces, sus espíritus pueden vivir
y ser constantemente fortalecidos como un manantial. "Pero a aquel que no
trabaja, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por
justicia." ¿Para quién es este mensaje? Este mensaje esta diseñado para
toda la gente en este mundo, incluyéndote a ti y a mi.
La Biblia nos dice en detalle como Abraham fue
justificado. A la persona que trabaja, la salvación de Dios no es apreciada
y en lugar de ello él / ella la rechazarán. Tal persona no da gracias por el
evangelio. Primero que nada, lo que el versículo 4 describe es a una persona
que trabaja, esto es, trata de realizar obras virtuosas para entra en el Reino
de los Cielos. Esta clase de persona nunca da gracias por el sacrificio de Jesús.
¿Por qué no? Porque él / ella trabajan y realizan muchas obras virtuosas, mientras
que ofrecen oraciones de arrepentimiento para ser perdonados por sus pecados
cotidianos, y así él / ella piensan que sus propios talentos han obrado de tal
manera que han recibido el perdón de sus pecados, él / ella no es agradecido
por Su gracia absoluta, la cuál es el evangelio. Por lo tanto, la persona no
puede verdaderamente recibir el regalo de la salvación de Dios.
La Biblia dice, "Pero al que no trabaja, sino
cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia" (Romanos
4:5). Esto quiere decir que el señor salvó perfectamente a aquellos que
eran impíos y cuyos pecados no podían ser perdonados por sus propias obras.
También nos muestra que la gracia de Dios es revelada al justo, quienes fueron
salvados por recibir la remisión de pecados.
Pero la persona que trabaja no considera Su
gracia como gracia
Romanos 4:5 es aplicable a alguien que reconoce
a Dios y cree en Sus palabras, así como lo hizo Abraham. Creemos en el Señor
que salvó al impío. Existen dos clases de gente entre los Cristianos: aquellos
que aún trabajan para ser salvados de sus pecados y aquellos que han sido absolutamente
librados de sus pecados. Como esta escrito en los versículos 4 y 5, "Pero
al que trabaja" y "no considera el salario como un regalo," rechaza
la gracia de la remisión de pecados, porque él viene a Dios con obras después
de creer en Jesús.
La gente no puede hacer otra cosa que permanecer
como pecadores porque ellos ofrecen sus obras a Dios. La Doctrina de la Justificación
es una doctrina Cristiana que afirma que un creyente puede y debe ser santificado
gradualmente, poco a poco, hasta el día en que muere, y así guía a los creyentes
a rechazar el regalo de la remisión de pecados y a pelear con Dios. La Biblia
no dice que una persona llegue a ser justa gradualmente. Aquellos que tratan
de santificarse gradualmente, orando por el perdón de pecados, haciendo el bien
y limpiando su inmundicia son aquellos que trabajan. Esta es la gente que merece
ir al infierno como siervos de Satanás. No pueden ser contados por justicia,
ya que rechazan la gracia de Dios.
Ninguno de nosotros es piadoso. Sin embargo, mucha
gente cree y se dirige en la dirección equivocada en este momento. Ellos creen
que sus pecados actuales son perdonados cuando se arrepienten diariamente, sabiendo
que Jesús lavó todos sus pecados pasados. Hacen esto porque piensan que son
un poco piadosos. Muestran sus bondad y limpieza ante Jesús. Al final, se quedan
cortos de la remisión de pecados, el regalo de Dios.
¿Quien es bendecido?
Los santos que son liberados de todos sus pecados
llegan a ser justos por tener fe en Jesús. La respuesta a la pregunta de que
clase de persona puede llegar a ser justa es esta: Una persona que conoce sus
iniquidades bien y no es capaz de ofrecer oraciones de arrepentimiento por sus
pecados, es apta para llegar a ser justa por fe, entre muchos otros. Solo aquellos
que no son buenos para hacer buenas obras, hacer oraciones, actuar piadosamente
y que son pobres en espíritu recibirán el regalo de la salvación de pecados
de Jesús. Serán hechos justos. Esta gente no ha hecho buenas cosas ante Dios.
La única cosa que han hecho es admitir francamente
sus pecados, diciendo, "Yo he pecado. Soy un pecador que no tiene otra opción
que ir al infierno cuando muera." Entonces Jesucristo le da a Él / ella el regalo
de la salvación completa que Él ha logrado. Creyendo en el hecho de que el Señor
fue bautizado por Juan el Bautista en el Río Jordán para tomar todos los pecados
y fue crucificado, verdaderamente les permite a los pecadores ser salvados de
todos sus pecados en sus corazones. Fueron vestidos con la bendición de ser
hijos de Dios. Es el regalo de Dios para los pecadores, el ser salvos de todos
sus pecados ante Él. Yo doy gracias al Señor, Jesucristo, por haber sido librado
de la muerte.
En el versículo 6, el Apóstol Pablo describe al
hombre bendecido por Dios "aparte de las obras." Él aclara las siguientes
tres partes que conciernen al "trabajo." Primero, "Al que trabaja," luego,
"Al que no trabaja" y finalmente "sin obras." La Biblia dice "Por
eso también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien dios atribuye
justicia sin obras, diciendo: 'Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son
perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el hombre a quien
el Señor no culpa de pecados'" (Romanos 4:6-8). "Haber sido imputado por
el Señor" no significa que Dios cuente a una persona como sin pecado, aunque
él / ella tiene pecado, pero Él verdaderamente quiere decir que la persona realmente
no tiene pecado.
Dios nos dice de la bienaventuranza de la humanidad.
La gente que ha sido perdonada por sus pecados es feliz, ¿o no? Nadie es más
feliz que nosotros. Nadie es más feliz que una persona que ha recibido la remisión
del pecado. Quiere decir que quienquiera que tenga pecado, aún una pizca, será
juzgado por Dios, y nunca podrá ser feliz. Sin embargo, los justos son felices
porque tienen la remisión de pecados. Dios dice, "Bienaventurado el hombre
a quien el Señor no culpa de pecado" (Romanos 4:8).
"Cuyos pecados son cubiertos" quiere decir que
el Señor ha borrado todos los pecados de la humanidad. David también dijo, "Bienaventurados
aquellos cuya iniquidades son perdonadas." Bienaventurados aquellos cuyos
pecados son perdonados, aunque pecan cada día en este mundo. Los justos, que
han recibido la remisión del pecado, han sido salvados por los pecados de toda
su vida, a través de Jesucristo. Los justos son verdaderamente felices.
Bienaventurados aquellos cuyos pecados son cubiertos
Segundo, ¿que clase de persona es feliz? "Bienaventurados
aquellos cuyos pecados son cubiertos." Siempre pecamos, pero lo que significa
el tener los pecados cubiertos es que Jesús tomó todos nuestros pecados por
Su bautismo y crucifixión. ¿Entonces seremos juzgados por Dios Padre? ¿Han sido
cubiertos todos los pecados de los pecadores? No seremos juzgados porque Jesús
tomó todos nuestros pecados, derramó Su sangre sobre la Cruz y murió por nosotros
porque estamos en Él.
Bienaventurados aquellos cuyos pecados son cubiertos.
La muerte, que es la paga del pecado, no cae sobre nosotros porque Jesús tomó
todos nuestros pecados por el bautismo. ¡Aleluya! Somos felices. ¿Tenemos pecado?
No. Aquellos que ni conocen a Jesucristo, quien vino por agua y sangre, ni saben
que todos los pecados fueron pasados sobre Él, cuando recibió el bautismo en
el río Jordán, siempre pecaremos aún si creemos en Jesús fervientemente.
Sin embargo, aquellos que saben acerca de la verdad
de la salvación y creen en ella no tienen pecado. Bienaventurados aquellos cuyos
pecados son cubiertos. Bienaventurados son ellos que han pasado todos sus pecados
a Jesucristo, al momento en que Él fue bautizado por Juan el Bautista. ¿quién
es verdaderamente feliz en este mundo? Bienaventurados son aquellos que tienen
al Salvador para ellos, a pesar de sus debilidades. Bienaventurados aquellos
que creen en Jesús, el salvador, quien tomó todos sus pecados, incluyendo los
más pequeños, y quien fue crucificado para ser juzgado en su lugar.
Bienaventurada la persona a quien el Señor
no culpa de pecado
Bienaventurados aquellos que creen en la verdad
de la salvación y tienen al buen Pastor dentro de ellos. En tercer lugar, David
dijo, "Bienaventurado el hombre a quien el Señor no culpa de pecado" (Romanos
4:8).
Nosotros que poseemos la remisión de pecados somos
justos, aunque somos débiles. Nuestra carne continua débil aunque seamos justos
por fe. ¿Tomó el señor todos nuestros pecados a través de Su bautismo? ¿nos
considera el Señor como los que vamos a ser juzgados? No. El Señor no admite
que seamos juzgados, aunque seamos insuficientes y débiles. ¿Por qué el señor
no nos culpa de pecado? Porque Él ya dio la paga por el pecado y fue juzgado
por nosotros. El Señor ni recuerda los pecados de la persona, quien es justa
por fe, ni la considera para ser juzgada.
Bienaventurada la persona que es justa por fe.
Bienaventurada la persona que nace de nuevo por agua y el Espíritu (Juan 3:5).
Normalmente vamos tras cosas mundanas y perdemos Su bendición, olvidando el
hecho de que Dios nos salvó y nos bendijo. Estaremos en contra de Dios cuando
perdamos Su gracia. Debemos llevar la gracia de Dios en nuestras mentes. La
salvación de Dios existe dentro de los creyentes.
El Espíritu santo de Dios mora dentro de aquellos
cuyos pecados han sido borrados. Solo ,los justos no serán juzgados por Dios.
Bienaventurados aquellos que no son juzgados por Dios en este mundo y en el
Reino de los Cielos. ¿Por qué? Porque son contados como justos por Dios, recibieron
Su amor y se hicieron Sus hijos.
Somos bendecidos por fe
Bienaventurados aquellos que llegaron a ser justos
por fe. ¿Los nacidos de nuevo son bendecidos ante Dios? –Si.- El Apóstol
Pablo dijo, "Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo"
(1 Tesalonicenses 5:16-18) porque él fue bendecido por fe como descendiente
de Abraham, el padre de la fe. Somos descendientes de Abraham también. Abraham
fue salvado por tener fe en la palabra de Dios, como lo hacemos nosotros. Dios
habló a Abraham, "No temas, Abram, yo soy tu escudo, y tu recompensa será
muy grande" (Génesis 15:1).
Pero Abram dijo, "Señor Jehová, ¿que me darás,
si no me has dado hijos y el mayordomo de mi casa es ese Eliécer, el damasceno?"
Entonces Abram dijo, "Como no me has dado prole, mi heredero será un esclavo
nacido en mi casa." Entonces Él lo sacó y dijo, "Mira ahora los cielos y cuenta
las estrellas, si es que las puedes contar." Y Él le dijo a él, "Así será tu
descendencia." "Yo lo creo, Señor" Así, Abraham creyó en las palabras de Dios.
¿Puedes creer en la palabra de Dios, como Abraham,
en este mundo? ¿No parece imposible que los humanos lo hagan? La esposa de Abraham
era muy vieja para dar a luz a un hijo. Sin embargo, Abraham creyó en la palabra
de Dios en un tiempo en que había poca esperanza. Por lo tanto, le fue contado
por justicia ante Dios.
Jesús borró todos nuestros pecados. Jesús tomó
todos los pecados sobre Él por Su bautismo y fue juzgado por nosotros con Su
sangre. Llegamos a ser descendientes de Abraham al recibir la remisión de los
pecados y la salvación de Dios porque éramos tan impíos, mientras otros no creyeron.
La Biblia dice, "Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres,
y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres." (1 Corintios 1:25). Dios
convierte a aquellos que creen en el evangelio de Dios en Sus hijos, a través
de su fe en el bautismo de Jesús (el agua) y Su Cruz (la sangre). Esto puede
parecerle insensato a la humanidad, pero la salvación de Dios y Su sabiduría
de la remisión de pecados son de tal manera. También puede ser insensato desde
un punto de vista humano, pero dios salvó a los pecadores de todos sus pecados
con Su regalo gratuito.
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Jesús llamo a uno de entre diez mil
personas de las cuatro esquinas del mundo y los bendijo y los salvó
y recibió alabanza a través de ellos. ¿Fuimos bendecidos o no? -Si,
lo fuimos.- no te olvides que no fue por tus obras. Somos bendecidos
porque creemos en las bendiciones que Dios nos dio, y porque Él
nos dio fe a través de Sus palabras. Dios nos hizo Sus hijos, viniendo
por agua, sangre y el Espíritu (1 Juan 5:4-8), y porque Él nos dios
Su amor.
Somos bienaventurados, aún si vivimos con muchas
debilidades sobre la tierra. Yo realmente doy gracias al Señor. Él nos dio esas
preciosas bendiciones, no nos culpo de pecado, perdono nuestras iniquidades
y nos cubrió, aún cuando nosotros, los impíos, no fuimos capaces de obrar para
nuestra santificación. Hemos sido bendecidos con la salvación a través de nuestra
fe.
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